Brasil y su "Jogo Bonito" siguen en carrera
El conjunto de Dunga vapuleó por 6 a 1 a Chile con una actuación soberbia de Robinho y ahora su próximo rival será Uruguay el próximo martes.
En el segundo partido de los cuartos de final, Brasil se ganó un lugar en semifinales al vapulear por 6 a 1 a Chile y ahora deberá enfrentar a Uruguay en la instancia de semifinales el próximo martes.
En los primeros instantes del encuentro, Brasil fue el claro dominador del balón, pero sus variantes en ataque no eran de lo mejor para quebrar a la defensa chilena. Mientras tanto, Chile inclinaba todo su juego en los pies de Valdivia y Mark González, quienes eran los encargados de abastecer de juego a Lorca y a Suazo.
El primer avance del partido fue a favor de Brasil gracias a una gran maniobra de Wagner Love. Desde afuera del área, el delantero sacó un remate muy fuerte que apenas salió desviado. Sin dudas, la mejoría del juego brasileño era porque Robinho comenzó a tener mayor participación en ataque con gambetas endiabladas e indecifrables.
Sin embargo, la lentitud de los trasandinos para manejar el balón les traería consecuencias graves. A esto, le agregamos la falta de atención arquero Bravo y de los defensores por lo que llegaría el primer tanto de Brasil. Tras un córner, Maicon peinó la pelota y por atrás de todos entró Juan, quien de cabeza puso a su equipo arriba en el marcador. Esta ventaja mínima era justa, ya que Chile no tenía un claro plan para complicar a Doni.
Con un fútbol sólido y eficaz, el conjunto carioca comenzó a tocar el balón con mayor velocidad y los espacios se le aparecían a su favor con mucha facilidad. Tras una jugada colectiva, Julio Baptista metió un zurdazo con mucha potencia que Bravo no logró contener. El desenlace del encuentro estaba casi definido, porque Chile no mostraba una levantada en su juego.
El aluvión brasileño no cesaba en ningún momento. Por los costados, Gilberto y Mineiro eran una verdadera pesadilla pero la figura de este equipo es Robinho. Lejos, el delantero del Real Madrid es la clave de Dunga para ganar los partidos y este mismo se encargó de marcar el tercer tanto de la Verdeamarhella. El delantero dejó a tres hombres en el camino y en la plantado en la puerta del área grande, colocó un derechazo muy preciso que se metió abajo y al ladito del palo de Bravo, una pelota inatajable para cualquier arquero. Brasil era otro equipo, muy distinto al de los partidos anteriores, en los cuales les costó siempre definir.
Luego, el inicio del complemento le alcanzó a Brasil para liquidar el pleito y darse demasiados lujos. El cuarto tanto llegaría tras un centro de Gilberto que ningún defensor chileno logró despejar y por eso, Robinho apareció solito para empujar la pelota hacia la red.
A los pocos minutos, el conjunto de Dunga encontraría un nuevo tanto a su favor. Con la defensa chilena totalmente vencida gracias a gran jugada de Robinho, el volante Josué clavó un derechazo imparable para el arquero Bravo, por lo que ya todo estaba liquidado, cuando solo restaban 25 minutos para el final del encuentro.
Por su parte, Nelson Acosta no ayudaba a que su equipo mejore el rendimiento. Espero demasiado para colocar a Matías Fernández y a Jorge Valdivia en cancha, dos jugadores que cuando entraron le cambiaron la cara un poco al equipo. Valdivia asistió muy bien a Lorca pero el remate del delantero fue contenido por el seguro arquero Doni, que casi no tuvo fallas en su actuación.
El encuentro ya no tenía gracias, porque Brasil era mejor, supo aprovechar los errores de su rival y la diferencia en el resultado era muy grande. Sin embargo, el solitario Humberto Suazo descontó a través de una verdadera obra de arte. El delantero dejó a Juan y Alex en el camino, y mano a mano con Doni se la picó con una sutileza para envidiar. El delantero le puso un poco de color a la goleada, cuando las emociones no eran las mismas que antes.
Sobre el final del partido, Wagner Love se amigó el arco y logró el último tanto del partido. Tras una combinación perfecta con Elano, el delantero llegó a la puerta del área chilena y fusiló a Bravo. Chile, sin respuestas anímicas ni futbolísticas, se quedó afuera de la copa merecidamente. Mientras tanto, Brasil mejoró su nivel partido tras partido y se encuentra en la pelea por el título.
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