Brasil se quedó con la Copa América
En la ciudad de Maracaibo, el conjunto de Dunga derrotó por 3 a 0 a Argentina y se quedó con el título. Por su parte, el equipo argentino no jugó para nada bien, y por eso terminó perdiendo merecidamente.
Sin dudas, este será un partido que quedará en la historia. El seleccionado argentino era el candidato para quedarse con el torneo, pero le faltó mucha actitud y futbol y quedó con las manos vacías. Brasil lo derrotó por un contundente 3 a 0 y se quedó con el trofeo tan ansiado, jugando un fútbol eficaz y a puro gol. El partido se jugó bajo un intenso calor en el estadio José Encarnación "Pachencho" Romero de Maracaibo.
En el inicio del encuentro, el conjunto argentino controlaba el manejo del balón sin problemas, aunque no se dedicaba a atacar sobre el arco de Doni. Riquelme y Verón eran bien anticipados por los defensores brasileños y por eso a la Argentina le costaba crear juego.
Sin embargo, Brasil daría la sorpresa cuando al quinto minuto de juego se puso en ventaja con un golazo de Julio Baptista. Frente a la marca de Roberto Ayala, el enganche del Real Madrid clavó un derechazo impresionante que Abbondanzieri nunca pudo contener. La defensa argentina estuvo muy desatenta, ya que lo dejaron al "Ratón" muy solo para contener a los brasileños.
El partido estaba muy calentito en la mitad de la cancha. El gol de Baptista fue un tremendo cachetazo para los de Basile, y por eso las figuras del equipo del "Coco" comenzaron a tener gravitación en el juego. Messi se escapó por la punta izquierda, metió un centro que bajó de cabeza Verón para asistir a Riquelme. Con un zurdazo impresionante, Román le rompió el palo derecho a Doni y la pelota de milagro no entró. Fue el primer susto para los brasileños, que se mostraban muy seguros en defensa, pero es difícil parar a jugadores de gran categoría como tiene Argentina.
Cada vez el balón pasaba por los pies de Messi, la defensa brasileña entraba en pánico. Nuevamente, el jugador del Barcelona desbordó por la banda derecha de los brasileños pero el centro no pudo ser conectado de la mejor manera por Carlitos Tévez. Riquelme no lograba ser la manija del equipo, mientras que el punto más flojo en la creación era Cambiasso, quien mantuvo su pobre nivel durante toda la Copa.
Promediando la primera etapa, Argentina no encontraba el camino correcto para derrotar la resistencia de Doni y además, los errores defensivos de los dirigidos por Basile eran varios en todos los sectores. Maicon y Elano eran imparables, y tras un desborde del lateral del Inter de Milán, Wagner Love esperaba el centro con el arco vacío pero apareció Mascherano para despejar en la línea. Argentina no la pasaba para nada bien, y encima al "Pato" Abbondanzieri no se lo notaba muy seguro bajo los tres palos.
La falta de velocidad de los argentinos en los últimos metros para llegar al empate complicaba sus chances. Messi dejó de entrar en contacto con la pelota, Tévez seguí muy bien marcado y ni Riquelme y Verón lograban conducir al equipo. Encima, Brasil se quedó sin Elano, quien quedó lastimado tras un choque con Heinze y por eso tuvo que abandonar la cancha. En su lugar ingresó Daniel Alves, un jugador que cada vez que entró en la Copa rindió, y esta oportunidad no fue la excepción.
El malhumor del entrenador argentino era previsible y entendible, porque sus dirigidos estaba mal encaminados. Cuando restaba pocos minutos para llegar al descansa, llegó un centro de Maicon desde la derecha y Roberto Ayala se anticipó al "Pato" Abbondanzieri y metió un gol en contra. El arquero no pegó el grito y el defensor se complicó demasiado. El mal momento argentino había quedado reflejado con esa jugada inoportuna.
En el inicio del complemento, el conjunto argentino arrancó dominando las acciones, pero sin profundidad. La actitud del conjunto albiceleste era como si el partido estuviese empatado. Los dos avances más peligrosos fueron centros de Juan Román Riquelme que terminaron en las manos del arquero Doni.
Por su parte, Brasil bajó el nivel mostrado en la primera etapa pero con muy poco le alcanzaba para complicar a la defensa argentina. Las escapadas de Julio Baptista eran un dolor de cabeza para los argentinos, porque el volante moreno era una topadora. Encima, el lateral Gilberto era tenaz y certero en cada una de sus subidas, como también lo hacía Maicon. El panorama no era el ideal, porque Brasil le faltaba el último toque para liquidar el pleito.
Con los ingresos de "Lucho" González y Pablo Aimar, el conjunto argentino se adelantó varios metros en la cancha pero solo por pocos minutos. Los delanteros argentinos seguían sin estar precisos en la definición ya que la defensa rival estaba bien plantada.
Los espacios que le brindaba la Argentina a su rival en todos los sectores le clavaron la tumba. Tras una buena maniobra entre Wagner Love y Daniel Alves, este último se encargó de clavar un derechazo cruzado que el "Pato" Abbondanzieri no pudo detener. El resultado ya estaba sepultado, y la alegría en el banco brasileño era enorme, ya que sus jugadores estaban dando una cátedra de efectividad y de estrategia táctica.
En los últimos minutos, Brasil contó con algunas situaciones más de peligro que no pudo mandar a la red. Mientras tanto, Riquelme casi descuenta mediante un tiro libre, pero ya no quedaba tiempo para más. Brasil, a fuerza de fútbol y de efectividad aplastó a la Argentina, que en los papeles era el candidato, pero que en la cancha no pudo plasmarlo.
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